Corporativo
Nutrisco se suma a NOVA-IA para anticipar tendencias y acelerar la innovación en alimentos
Nos sumamos a NOVA-IA, iniciativa que reúne a empresas, academia y sector público para desarrollar soluciones de inteligencia artificial aplicadas a desafíos de la industria alimentaria. Nuestra participación estará enfocada en comprender mejor a clientes y consumidores, identificar nuevas necesidades y transformar esa información en innovación.
En Nutrisco entendemos que los cambios en el ámbito alimentario requieren nuevas capacidades para comprender mejor el mercado, anticipar tendencias y responder a las necesidades de los clientes. En ese contexto, nos sumamos a NOVA-IA, Nuevas Oportunidades de Valorización Alimentaria con Inteligencia Artificial, una iniciativa tecnológica apoyada por Corfo y ejecutada por Dictuc que busca fortalecer la competitividad del sector alimentario chileno mediante el desarrollo de propuestas basadas en inteligencia artificial.
El programa fue presentado oficialmente el pasado 4 de agosto en el Centro de Innovación UC Anacleto Angelini y reúne capacidades de la Pontificia Universidad Católica de Chile, el Centro Nacional de Inteligencia Artificial (CENIA), la Universidad de La Serena y Mumulkan, junto a seis empresas asociadas: Carozzi, Cáscara Foods, Nestlé, Nutrisco, Sticta y Viña Concha y Toro.
NOVA-IA busca llevar la inteligencia artificial a desafíos y oportunidades concretas de la industria. Su trabajo se organiza en torno a tres grandes ámbitos: la valorización de pérdidas y subproductos alimentarios, la optimización de cadenas de suministro y procesos productivos, y la inteligencia de mercado y consumidores. Cada proyecto integra equipos de las empresas con especialistas y académicos para desarrollar y validar soluciones en condiciones reales.
Conocer mejor a clientes y consumidores para innovar
Nuestra participación se inserta en el eje de inteligencia de mercado y consumidores. A través de NOVA-IA implementaremos un sistema de conocimiento de clientes apoyado en inteligencia artificial, utilizando herramientas como procesamiento de lenguaje natural y captura automatizada de información digital.
Este desarrollo permitirá analizar de manera más eficiente las señales del entorno, identificar necesidades emergentes, anticipar tendencias y acelerar nuestros procesos de innovación de productos.
Este desafío adquiere especial relevancia en un contexto en que las formas de alimentación están cambiando y las personas buscan soluciones cada vez más prácticas, nutritivas, sostenibles y conectadas con sus estilos de vida. Para nosotros, comprender mejor esa evolución y transformar los datos disponibles en aprendizajes aplicables permitirá fortalecer la toma de decisiones y generar propuestas cada vez más pertinentes para los usuarios.
En palabras de Rafael Eyzaguirre, representante de Nutrisco en el Consejo Estratégico de NOVA-IA:
“Para Nutrisco participar en NOVA IA representa una oportunidad muy relevante. Este proyecto nos permitirá desarrollar un sistema de conocimiento de clientes y consumidores apoyado en inteligencia artificial, capaz de analizar información digital, identificar nuevas necesidades del mercado, anticipar tendencias y acelerar la innovación de productos”.
Innovación desde la colaboración
“NOVA IA también refleja algo que para nosotros es fundamental, y es que la innovación requiere colaboración. Este proyecto conecta a empresas, academia y sector público en torno a un desafío común: impulsar una industria alimentaria más competitiva, tecnológica y preparada para el futuro”, agregó.
Uno de los elementos centrales de NOVA-IA es su modelo colaborativo, que conecta los desafíos reales de las empresas con capacidades científicas y tecnológicas especializadas. De esta manera, el programa busca generar conocimiento y herramientas con potencial de aportar al desarrollo de la industria alimentaria.
Ser parte de esta iniciativa nos permite seguir fortaleciendo nuestra capacidad para anticiparnos, innovar y comprender de mejor manera las necesidades de los consumidores. Entender cómo evolucionan sus hábitos, preferencias y expectativas es clave para desarrollar soluciones de alimentación más conectadas con su vida cotidiana y seguir impulsando una mejor nutrición para que las personas disfruten su vida.