La visita permitió analizar el crecimiento del mercado peruano, especialmente en categorías como mango, frutilla, piña y arándano, además de fortalecer la búsqueda de socios estratégicos para abastecer canales internacionales.
Nutrisco realizó un levantamiento en terreno a Perú con el objetivo de conocer en terreno el desarrollo actual y las proyecciones de la industria de fruta congelada en ese país, identificando oportunidades relevantes para el abastecimiento, la innovación y la elaboración de nuevos productos orientados a clientes globales.
Actualmente, la producción frutícola peruana está concentrada principalmente en la exportación de fruta fresca, mientras que el segmento de congelados aún representa una menor proporción del mercado. En este contexto, desde Nutrisco observan una posibilidad de crecimiento significativa, particularmente considerando la diversidad de frutas disponibles en Perú, el aumento de la inversión agrícola y el potencial de complementar capacidades con Chile para responder a mercados cada vez más exigentes.
Durante la visita, la empresa pudo analizar el comportamiento de distintas variedades, entre ellas mango, frutilla, piña y arándano. En el caso del mango, la frutilla y la piña, se trata de productos que ya cuentan con una industria de congelados más madura y estable, con aplicaciones en pulpas, formatos retail, jugos y otras soluciones alimentarias. En tanto, el arándano aparece como una categoría con potencial de expansión en el mediano plazo, aunque hoy sigue fuertemente orientada al mercado fresco por las ventajas comerciales asociadas a sus ventanas de cosecha.
Perú como socio estratégico para el desarrollo internacional
Uno de los principales focos de la visita fue evaluar cómo el crecimiento de Perú puede contribuir a la estrategia de abastecimiento y proyección de Nutrisco. Para la compañía, este país representa un socio comercial con perspectivas relevantes, especialmente por su ubicación geográfica, eficiencia en costos, desarrollo agrícola y disponibilidad de proveedores que trabajan bajo estándares de inocuidad, normativas y certificaciones alineadas con las exigencias de la industria alimentaria internacional.
El mercado peruano también ha mostrado avances en superficie plantada, nuevas alternativas y mejoras productivas. En los últimos años, los productores han incorporado variedades más eficientes en términos de rendimiento, postcosecha, sabor, firmeza y vida útil, con el objetivo de competir con formatos de mayor calidad en los compradores globales.
Asimismo, Perú ha fortalecido su competitividad a través de inversiones logísticas e infraestructura, junto con proyectos orientados a ampliar la capacidad productiva en zonas con limitaciones hídricas. Estos avances, sumados a menores tiempos de tránsito hacia ciertos mercados y costos competitivos, refuerzan su atractivo como origen complementario para la industria de congelados.
De todas formas, la instancia también permitió identificar desafíos que podrían incidir en el desarrollo futuro de estas categorías. Entre ellos, destacan los efectos de fenómenos climáticos sobre la producción agrícola, la cadena logística y la infraestructura, además de factores de inestabilidad política que podrían impactar la inversión y el crecimiento del sector.